Calificaciones externas del consorcio Knorr-Bremse.

Nosotros administramos con perspicacia y precaución.

En virtud de los resultados en el ejercicio 2015, Standard & Poor’s y Moody’s clasi-fican actualmente al consorcio Knorr-Bremse en la categoría “A” y “A2” respec-tivamente; ambas con la perspectiva “estable”. Esto significa una actualización en un nivel cada una frente a las calificaciones de hasta ahora “A-“ y “A3” respectiva-mente. Ya en el año 2015, ambas agencias evaluadoras habían elevado la pers-pectiva para Knorr-Bremse de ‘estable’ a ‘positiva’. Con ello reconocieron la conti-nuidad del rendimiento de la Dirección, así como el fortalecimiento de la posición competitiva, en particular, gracias a las grandes inversiones en investigación y desarrollo. Además destacaron el crecimiento sustancial del Grupo Knorr-Bremse mediante adquisiciones y la fundación de ‘joint ventures’ (empresas conjuntas). Dado que este desarrollo se ha confirmado duraderamente en el ejercicio anterior, como consecuencia se produjo el incremento de la calificación de las evaluaciones de la solvencia del consorcio.

Con su calificación, Knorr-Bremse ocupa uno de los primeros rangos entre los subcontratistas del sector automovilístico, de vehículos utilitarios y ferroviarios.

Creamos confianza.

Desde hace 15 años, Knorr-Bremse deja que ambas agencias evaluadoras Stan-dard & Poor's y Moody's de renombre y reconocidas internacionalmente evalúen externamente su solvencia. Las clasificaciones de la solvencia resultantes son de suma importancia para Knorr-Bremse. Por un lado, las evaluaciones positivas crean confianza en los clientes y proveedores en relación a la estabilidad financiera del consorcio Knorr-Bremse, fundamento para cualquier colaboración comercial a largo plazo. Por otro, éstas repercuten ventajosamente en el acceso a financiaciones en el mercado de capitales y en los bancos.

Desde un principio, ambas agencias evaluadoras certificaron al consorcio Knorr-Bremse el llamado “Investment Grade Status”. No obstante, la empresa trabaja en ello continuamente para seguir mejorando consecuentemente su estabilidad financiera y, por tanto, las clasificaciones de su solvencia. Knorr-Bremse es una de las pocas empresas en manos de familia que disponen de una evaluación externa y, además, son clasificadas con las evaluaciones A en la máxima categoría.

Tenemos una posición fuerte.

La base económica y financiera de las evaluaciones de Knorr-Bremse la confor-man, sobre todo, las divisiones comerciales independientes entre si “Sistemas para vehículos ferroviarios” y “Sistemas para vehículos utilitarios”, que por su diversificación de productos representan un factor de estabilidad decisivo. Además, un papel significante en las evaluaciones lo desempeña la estructura geográfica equilibrada de las ventas en el consorcio Knorr-Bremse. Ambas divisiones comerciales están sujetas a ciclos económicos que transcurren de forma muy diferente tanto en función del tiempo como también de la región. O sea, tanto la diversificación geográfica como también la diversificación de productos conducen a un fortalecimiento de toda la empresa y a la reducción del riesgo económico.

Esencial para la estabilidad duradera de la empresa es la parte de las ventas que se realizan en el mercado de recambios, dado que ellas están menos expuestas a fluctuaciones debidas a la crisis que el mercado de fabricantes de equipos origina-les. Aquí, las agencias evaluadoras reconocen la parte del mercado de recambios extraordinariamente alta de las ventas en el consorcio Knorr-Bremse.

Nuestra premisa es una sólida planificación financiera.

Lo importante para la credibilidad de una evaluación es la fiabilidad de la planifica-ción y su realización a lo largo de períodos prolongados. Aquí, Knorr-Bremse pre-senta un balance muy estable por más de 15 años, en el que generalmente se lo-gran o, incluso, se sobrepasan los objetivos. Las compras adicionales de firmas, la creación de empresas conjuntas y otras transacciones financieras que contribuyen al crecimiento del Grupo Knorr-Bremse se efectúan con perspicacia, moderación y riesgos calculables. La política financiera conservadora, prudente generada de ese modo es otro pilar esencial para las clasificaciones de la empresa en la categoría A.

En los últimos diez años, el consorcio consiguió también generar regular y extraor-dinariamente buenos flujos de fondos libremente disponibles. El volumen de liqui-dez acumulado así está a disposición del consorcio a corto plazo en cualquier mo-mento, permitiéndole reaccionar rápidamente, pero también ser independiente, hasta cierto grado, de instituciones financieras. Esta independencia es particular-mente importante para las agencias evaluadoras en vista de posibles escenarios de crisis.

Descargas y Servicios

Share